Ubicada entre el Cabo de Palos y el Parque Natural de Calblanque (Cartagena), la Cala Reona es la última playa virgen que queda. Cuenta con 200 m de arena y rodado negro, debido a la erosión de las montañas de pizarra que la rodean. Es muy famosa por sus saltos y aguas limpias. Tiene muy poca ocupación lo que la hace propicia para el descanso y el relax. Su aspecto salvaje la hace atractiva y muy diferente. Esta cala tiene matorrales típicos mediterráneos de los que ya escasean por la costa.
Ubicación. Límites del Parque Natural de Calblanque, monte de Las Cenizas y Peña del Águila.
Aunque la playa La Hita no se encuentra galardonada con Bandera Azul, es una playa silvestre maravillosa con un espacio virgen sin igual, agua limpia y una mayor intimidad. Es una de las últimas playas salvajes del Mar Menor, donde lo más que se extiende desde Punta Calera (Los Narejos) hasta la playa del Camping Mar Menor, solitaria y tranquila también. Se conserva en excelentes condiciones, con abundancia de aves y un riachuelo de agua dulce que nace en el extremo opuesto de la Hita, lo que enriquece la zona de una agradable vista.
La playa de La Hita tiene la catalogación de ZEPA (zona especial protegida de aves) por la unión europea, ya que es uno de los reductos que quedan tanto de flora como de fauna original del Mar Menor. A la Costa la cubre siempre una maravillosa y rica vegetación y forma un conjunto de charcas rodeadas de vegetación de saladar y carrizal. En estos lugares vive la cigüeñuela, la garceta común y el alcaraván, y en época de migración se ven golondrinas, aviones, carriceros, e infinidad de pajarillos procedentes del norte de Europa. No te pierdas este espacio natural y ¡no dejes tus prismáticos!
Si quieres escapar de la ciudad y tener contacto con la naturaleza, a unos diez kilómetros del La Manga, está uno de los espacios de costa mediterránea más espectaculares y mejor conservados. Un capricho para la vista. El Parque Natural de Calblanque está protegido por una cadena montañosa que separa la costa de la llanura que rodea al Mar Menor. Son 2.000 hectáreas donde la mano del hombre no ha pasado. Todo sigue absolutamente intacto.
Quedarás encantado con la calidad de sus playas desde donde solo verás naturaleza. Nada de urbanizaciones. Las mejores playas son: las Cañas y la de Calblanque, concurrida por naturistas. Hay otras muchas, como la de Negrete, Pareño o las calas de Magre y la de los Dentones. En este paraíso del color donde la arena tiene matices desde el dorado hasta el ocre y la transparencia del mar, tiene además unas condiciones exquisitas para los bañistas. Si te das un paseo en bicicleta podrás ver flamencos y otras aves migratorias. Para los más arriesgados, otra alternativa es escalar el Cabezo de la Fuente (342 metros) desde donde se contempla toda la grandeza de este maravilloso lugar.
Las Salinas de San Pedro de Pinatar, el humedal más importante de toda la región, fue calificado como Parque Regional en 1985. Aquí puedes contemplar flamencos y otras aves migratorias, ya que pasan por esta zona en las épocas de migraciones entre Europa y el continente africano. Hay formaciones morfológicas como salinas, carrizales, dunas, playas y las famosas encañizadas, que son un sistema artesanal de pesca del Mar Menor mediante el cual se capturan los peces que entran desde el Mediterráneo hacia la laguna con un laberinto de maderos y cañas entrepuestas estratégicamente.
En verano, las salinas son muy concurridas por la tradición de los baños de lodo que es sacado del fondo de la charca; tiene un color gris oscuro y consistencia cremosa. El lodo se aplica en todo el cuerpo y una vez seco, se aclara en agua salada. Según los lugareños es una terapia muy medicinal contra los dolores crónicos.
Pero no todo es medicinal, podrás deleitar tu vista viendo los espectaculares flamencos que son los protagonistas de la zona. Una deliciosa mancha rosa que no te puedes perder. También podrás ver lechuzas, gaviotas y águilas pequeñas. Disfruta de los ocho kilómetros de playas. Te recomendamos las populares playas de La Llana: playa de Las Salinas, playa de la Barraca quemada y playa de Punta de Algas.
Las Islas Hormigas se ven como unas puntas rocosas que emergen sobre el nivel del mar muy cerca del Cabo de Palos. Es un espectacular espacio natural submarino protegido que ubicado en Cartagena. Tiene como característica esencial su diversidad biológica y natural y el excelente estado de conservación de sus fondos. Son impresionantes las praderas de posidonia y las colonias de corales. Es un verdadero paraíso para los buceadores.
Pero si no eres un buceador experimentado o no has buceado nunca, puedes realizar inmersiones poco profundas y sencillas, y además hay clubes de buceo para que te inicies con profesores cualificados.
También se incluye en esta ruta, la visita al pecio del trasatlántico hundido. Pero está reservado para buceadores experimentados, ya que el buque está encuentra a gran profundidad.
Para visitar las Islas Hormigas y el Cabo de Palos debes contratar un barco desde los clubes de buceo del Mar Menor. Estos servicios están disponibles durante todo el año.
Las Hormigas y el Bajo de Fuera, fueron durante siglos uno de los puntos más traicioneros para la navegación del Mediterráneo porque su poco fondo (3 metros de profundidad) fue el final para muchos barcos que intentaron llegar a Palos.