El casco antiguo de Pontevedra fue declarado conjunto histórico-artístico en 1951. Es una de las estructuras arquitectónicas mejor conservadas de Galicia. Te deleitarás con sus calles asoportaladas y las plazas donde podrás sentarte para admirar sosegadamente el bello paisaje arquitectónico gótico y a degustar deliciosos platos de la gastronomía gallega. A destacar el Convento de Santo Domingo, la iglesia Conventual de San Francisco, con hermosos jardines, Santa Clara, San Bartolomé, Santa María la Mayor (monumento nacional), con una bellísima portada plateresca y en donde se encuentra el Cristo del Buen Viaje. No te pierdas el Museo Provincial ni el Pazo de Mugartegui. Mira bien a tu alrededor y lee los nombres de las calles y plazas como la “Ferrería” en donde se trabajaba la forja o La Plaza del Teucro y la Plaza de la Verdura. Al finalizar el día, pasa por Cinco Ruas, aquí se encuentra el parador de turismo Casa Barón, parada obligatoria para todos amantes del buen café.